¿Nunca, estando en la más profunda oscuridad, te has sentido observado? ¿ O quizás, tumbado en tu cama, has visto un destello entre las sombras?.Si lo has hecho, sabrás de la sensación de la que te hablo. Ese escalofrío que te recorre la espalda y hace que te tapes por completo con la manta, o ese impulso de encender la luz para saber que todo está bien.Todo esto es debido a nuestro instinto de supervivencia. Que, aún con nuestro intelecto, sigue insistiendo en que corras a la mínima señal de peligro o desconcierto.
Pues bien, quizá deberías hacer más caso a tu instinto ya que, mientras tu mente te dice que todo está bien, que no son más que imaginaciones tuyas, tu subconsciente te susurra que podría haber cualquier cosa acechándote desde las tieneblas. Esta podría salvarte de los peligros que la mente no es siquiera capaz de concebir. Mucha gente ha muerto mientras se decía a si misma "Tranquilo, no pasa nada...Son solo paranoias tuyas...". A lo mejor, si tu instinto te dice que no mires bajo la cama, o que no abras la ventana, no deberías hacerlo. Quizás, y solo quizás deberías dejar la ventana cerrada, porque la naturaleza es sabia, y si tu instinto natural te dice que no, a lo mejor es que sabe algo que tu mente ignora. ¿Y si hubiese algún ser bajo la cama, esperando a que asomes la cabeza para arrastrarte bajo esta y devorarte? ¿Y si sabe que hay algún psicópata suelto por la calle esperando a encontrar una ventana abierta? Haz caso a tus sentidos...O podrías encontrarte a las cabezas de los zorros...
Las cabezas de los zorros son los espíritus de las carnicerías que se cometen en ese deporte llamado "caza". La gente antes cazaba para sobrevivir, necesitaban las pieles para abrigarse y la carne para comer, pero...¿Y ahora?. Ahora la cacería se ha vuelto un deporte vil y sanguinario, en el que la persona que más mate, mejor es. Pues bien, el dolor y padecimiento de los animales puede volverse contra vosotros. Los quejidos de sufrimiento de los animales moribundos van a parar al plano fantasmal. Cualquier persona que haya leído sobre fantasmas sabe que suelen convertirse en fantasmas malignos aquellos seres que han muerto en agonía o con sumo dolor. Su odio se mezcla con su alma y persiste en la tierra, apareciéndose y matando a gente. Pues bien, todos los espíritus de los animales asesinados se unen a las cabezas de los zorros.
Las cabezas de los zorros es un conjunto de almas iracundas que viajan al unísono por las calles, buscando sangre para consolarse. Si estás en la oscuridad de tu habitación, especialmente si estás solo, y ves unas bolitas negras destelleantes, huye. Son las cabezas de los zorros, que se han aparecido y quieren tu carne. Si notas los ojos negros que te observan en la oscuridad, jamás enciendas la luz, o lo último que verás son cómo cientos de cabezas de zorro ensangrentadas, con agujeros de escopeta, deformadas y babeantes se ciernen sobre tí. Así que, si ves el más mínimo reflejo esférico en las sombras, el suave respirar de sus hocicos o incluso un leve olor a sangre, sal de tu cama despacio, no grites y no corras, no les dejes oler tu miedo, no mires atrás, sal de tu habitación y, sobre todo, no enciendas la luz. Esa noche llama a un amigo para que vaya a tu casa, o a tus padres, o simplemente baja al salón y mira la televisión hasta que te duermas, pero no entres en tu habitación.
Y recuerda que la cabeza de un zorro, aún después de cortada, sigue pudiendo morder...
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